LEÍDO por ROSA IGLESIAS AMARTE Amarte me hizo ser fuerte, entender la riqueza de mi centro y la capacidad de tolerar los abruptos que el tiempo, nos fue colocando en el camino. Amarte, me hizo amar todo lo que alrededor tuyo había, tus logros y tus sueños, tus virtudes y defectos, las personas que son parte y razón de tu vida. Amarte me llevó a buscar los medios para que la felicidad sea tu inquilina, llené de locuras tus días, siendo la hormiga laboriosa la que ni el dolor la desfallecía y fuí el hombro y el pecho para cuando el agobio se reflejaba en tus mejillas. Amarte me reclinó a tu lecho y conocí el universo de tu sentimiento, al mismo tiempo que sentiste el mío. Jamás un me perteneces o eres mío porque ya el destino jugó ese camino. Nosotros simplemente vivimos el sentir más puro de esta tierra, porque yo buscaba tu alegría, y tu buscabas ser la mía. Amarte no será nunca facil porque el amor es esfuerzo, es desapego aunque suene a blasfemo, saber dar sin esperar lo mismo, quizás el vivir contigo siempre sea una quimera, pero sabes que mi mano limpia estará por encima de toda ofensa. Amarte hoy me llena de tristeza pero sé que mañana este amor volverá a ser el mismo porque ya sentí su fuerza en más de una caída. Amarte, sólo tú y yo sabemos cuánto ha costado entenderlo... María de la Cruz Díaz .
LEÍDO por ROSA IGLESIAS DESNUDOS Desnudos, sin rubor alguno, las prendas estorban al entregar todo lo puro. Desnudos, de la miseria que se anida en la fuerza de la materia… Desnudo, así te amo, sin equipaje, ni peaje. ¡Trae tus manos que arden dame ese beso que calcina toda queja! No hay palabra más sonora que el grito de las pieles al tocarse, no hay poema más hermoso que tu mirada y la mía en la entrega… ¡Desnudos! No somos dos simples cuerpos… Es tu espíritu y el mío vistiéndose de alegría, bebiendo de la savia que le da vida… Dejando en las sábanas los temblores, el mar de nuestra agonía... María de la Cruz Díaz