lunes, 27 de septiembre de 2010

EL CAUCE DE LA RÍA...de Sonia Marelli







LEÍDO por ROSA IGLESIAS





EL CAUCE DE LA RÍA





Deberás sentarte con tu conciencia en la mano
para abofetear a la imprudencia que se arriesga en cada paso de tu semblante
y con la firmeza del nogal en la tierra, expandir tus raíces en la razón.

Serán tus labios los que te marquen el límite...ya que las palabras amigas,
los consejos son agotadores en tu dial, porque la interferencia
no se ajusta a las reglas de tus pensamientos... si ellos son contundentes,
deja de actuar como niño y enfrenta el temor que infunden tus actos.

Conservar al infante es humano y podrá galopar los caminos vertiginosos
que al adulto le dan miedo, pero no puedes actuar con la inocencia de él...

La oportunidad de salir de las sombras y ver el ocaso
para tomar las riendas del día y transparentar lo que debe brillar
es tu labor, no reniegues, no dejes más baches en tu inconsciencia.

Tal vez sea hora de tropezar con los infortunios y limar asperezas,
deja el arrepentimiento ¡ya no tiene sentido!
y procura que lo venidero sea limpio como la espiga del trigo que te alimenta;
entonces... allí..., has de abrir los ojos y no sentirás peso, sólo el aire pasar por tus costillas
y la conciencia ya dejará de estar en tu mano para usar el gabinete que le ha sido ascendido.

Recuerda: la cordura no es de muchos... pero todos tenemos la oportunidad de tomarla, sellarla como nuestra para que no se aleje y que sea la huella dactilar de nuestras acciones,
para hacer honor a tu nombre y no ser déspota en tu propio terreno.

Crucial será el nuevo cauce, después de cursar por tanto relieve inaudito,
por más sumersión de tu propia esencia, la ría toma tus aguas para expandirla,
para acariciar nuevos brazos y regar la llanura sedosa y calma...
pero si no te encuentras en ella, el cauce de la ría... ya no será tuyo...



Sony



viernes, 9 de julio de 2010

INMENSAMENTE DUEÑA...de María de la Cruz Díaz




LEÍDO por ROSA IGLESIAS




INMENSAMENTE DUEÑA




Yo que quisiera ser la dueña
de tus sueños y realidades,
de ese sol encumbrado
del horizonte sembrado
de los respiros,
de las ansias y delirios.

¡Ay de mi pasión enceguecida!
De esta boca que acuna la locura
al paladear tu piel de hombre
prohibida de pronunciar tu nombre...

¿Por qué el alma se entrega sin cordura,
hambrienta ante el hechizo de su aliento,
gimiendo... ¡Amor! ¡Amor! en aumento?

Y es que morir ante su fuerza...Cautiva,
aquieta la ávidez de mi sentimiento
para seguir volando sobre su viento.
Enlazada con el poder de los arcanos,
soy como me ves, un débil humano.

Que sucumbre cuando abre los broches
de la ternura y la ansiedad sin derroche,
al compañero de mi vida,
de las más maravillosas noches.



María de la Cruz Díaz

jueves, 8 de julio de 2010

PASIONES ...de Fernando Sabido




LEÍDO por ROSA IGLESIAS




PASIONES





LA INTEMPERIE


Aquel hombre virtuoso cubrió tu desnudo
colmándolo de infinitas posturas amatorias
y alumbró de colores los paisajes sepias
pintando acuarelas de imposibles crepúsculos

Hoy, desde la confusión, has renunciado
a abrasarte con el resplandor del sexo
y eliges recorrer descalza otros laberintos
a la intemperie

¿Qué fue del huracán que rompió los cristales
de una piel revestida de asexualidad?




TU HOMOSEXUALIDAD


No te escribirán un epitafio sobre la tierra
hasta que vuelvas orgullosa del laberinto
fatigando al caballo con paso de amazona
sin ensuciar el traje virgen de los ángeles

Arrojan sobre tu homosexualidad las lanzas
damas fatigadas que besan el luto de la pólvora
ofendiendo al granito veteado de las lápidas




TE HAS DESNUDADO


Te has desnudado y el deseo
no penetra en mi cuerpo
cerrándome todos los caminos
que bajan a tu vientre
cuando intuyo que ha llegado
el momento del suicidio

Perdí la voz
en el grito desesperado del aquelarre
negándole otras horas
a la bóveda de cristal de mi reloj
y te rechazo después de suplicarte
que me ames a escondidas




LIBERTARIA


Me engendraron vulnerable
y abracé al anticristo de mil formas
Ella se llamaba Libertaria a secas
y volví del infierno para amarla
abandonando mi último pasado
en dos mitades

Fue un prodigio de sexo satisfecho
días de nieve y sol
hojarascas de quimeras
una hoguera de besos
bajo una estatua de mármol
Mas por una vez la libertad
fue sólo un diapasón de rejas
que me incitó a decirla:

-Cuando seas libre del todo
¡Préstame tus sueños!




ES INÚTIL


Es inútil que indague en tus ojos
el amor oxidado en las lágrimas
mientras bebo el vinagre de un beso

No debemos prolongar el naufragio
o disimular un paisaje de vientos
para plantar en el yeso las raíces




Fernando Sabido

lunes, 5 de julio de 2010

LA ESCALA DE LA ASCENSIÓN...de Abraham Abulafia





LEÍDO por ROSA IGLESIAS




LA ESCALA DE LA ASCENSIÓN





Abraham, Abraham desciende.
Abraham, Abraham asciende.
Aguas de nieve, el granizo devasta.
Aguas de pozo, el valle se empobrece.

La verdad es semejante a una escalera, para alabar a la Roca
principio de los intelectos supremos
sin determinación, su nombre es las diez sefirot
adoradas por los corazones circuncisos.

El ser dotado de inteligencia sigue las diez disposiciones
entregadas en la fe a los intelectos.

Son las vías de la expresión vocálica
se transmiten, pero ascienden y descienden.

Se forman, pero no con la composición de las criaturas
en las letras están combinadas y sopesadas.

Su nave rebosa de abundancia
y su balanza de sonidos y voces.

En su ser se regula toda permutación
firmamentos con la base de las criaturas humildes.

Lejos se hallan de la luz de las luminarias
su estela es el principio rector de toda actividad.

Los sonidos de la lengua están unidos a ellas
su manantial brota del manantial de la doble vida.

Truecan el nombre de esclavas por el de señoras
llaman señores a los esclavos.

Sin par, igual que piedras preciosas
se han consultado, y de ellas dimana una ley suprema.

Unidas y dispuestas en líneas de versos
para venerar y exaltar al Señor de los que celebran.

Se adhieren a la imagen de la materia en la forma
esencia son del Nombre, contenidas están en él.

Inmensidad de lo particular y lo general
sabed cuál es el fundamento de los accidentes en las formas.

¿Los hábitos internos no son, quizás, circunstancias y objetos?
pisoteados sin norma, ni ley.

Desdichado de mí, si en los cuerpos de los necios
sin conocimiento, las almas permanecen prisioneras.

El señor convierte en profetas los corazones nobles
expresiones de voluntad, en instantes fugaces.

Antes que nada, instruir a los ignorantes
de modo que teman los pecados y las tentaciones.

Las tablas grabadas están llenas de mensajes
la Roca los escribió con letras radiantes.

Todas las expresiones encierran sentidos ocultos
¿quizás para preservarlas en el joyero de la vida?

Porque con los seres sin conocimiento, con los ignorantes
los salmos quedan sin protección.

Dulces como la miel son las palabras vacías
según lo que dicen los extranjeros.

Las reglas del cuerpo sirven para realizar sus fines
los otros, los deseos, no tienen orden.

Parece perfecto: sus números revelan el valor de la fe
y las doctrinas de la tradición los ha elegido la Roca con cuatros estandartes
los ha transmitido, para que se cumpla toda indagación.

Sois la Verdad, oh nombres, principios sublimes
aquilatados en nuestro corazón por la alabanza.



Abraham Abulafia

sábado, 3 de julio de 2010

TU PERFUME ...de Libia Beatriz Carciofetti






LEÍDO por ROSA IGLESIAS




TU PERFUME





El perfume se enredaba en la ventana.
Mi corazón acelera sus latidos.
Despertando mis sentimientos dormidos.
Con su natural infusión ambrosiana

Volví a sentirme esa dúctil artesana.
Los hilvané con poemas mis vestidos.
Recordando con nostalgia tiempos idos.
De encontrarnos una vez en la semana.

Bastó verte para sentirme aturdida
Armé así el rompecabezas de mi vida.
Y sigo encastrada; estoy a ti rendida.

Me sigues oliendo a lluvia amanecida.
Sigo siendo en tu huerto fruta prohibida.
Seré tuya; por el tiempo, por la vida.



Libia Beatriz Carciofetti

martes, 29 de junio de 2010

VOY A HABLAR DE LA ESPERANZA ...de César Vallejo






LEÍDO por ROSA IGLESIAS




VOY A HABLAR DE LA ESPERANZA





Yo no sufro este dolor como César Vallejo. Yo no me duelo ahora como artista, como hombre ni como simple ser vivo siquiera. Yo no sufro este dolor como católico como mahometano ni como ateo. Hoy sufro solamente. Si no me llamase César Vallejo, también sufriría este mismo dolor. Si no fuese artista, también lo sufriría. Si no fuese hombre ni ser vivo siquiera, también lo sufriría. Si no fuese católico, ateo ni mahometano, también lo sufriría. Hoy sufro desde más abajo. Hoy sufro solamente.

Me duelo ahora sin explicaciones. Mi dolor es tan hondo, que no tuvo ya causa ni carece de causa. ¿Qué sería su causa? ¿Dónde está aquello tan importante, que dejase de ser su causa? Nada es su causa; nada ha podido dejar de ser su causa. ¿A qué ha nacido este dolor, por sí mismo? Mi dolor es del viento del norte y del viento del sur, como esos huevos neutros que algunas aves raras ponen del viento. Si hubiera muerto mi novia, mi dolor sería igual. Si la vida fuese, en fin, de otro modo, mi dolor sería igual. Hoy sufro desde más arriba. Hoy sufro solamente.

Miro el dolor del hambriento y veo que su hambre anda tan lejos de mi sufrimiento, que de quedarme ayuno hasta morir, saldría siempre de mi tumba una brizna de yerba al menos. Lo mismo el enamorado. ¡Qué sangre la suya más engendrada, para la mía sin fuente ni consumo!

Yo creía hasta ahora que todas las cosas del universo eran, inevitablemente, padres o hijos. Pero he aquí que mi dolor de hoy no es padre ni es hijo. Le falta espalda para anochecer, tanto como le sobra pecho para amanecer y si lo pusiesen en la estancia oscura, no dejaría luz y si lo pusiesen en una estancia luminosa, no echaría sombra. Hoy sufro suceda lo que suceda. Hoy sufro solamente.




César Vallejo

sábado, 26 de junio de 2010

SI....YO...de Rosa Iglesias









LEÍDO por ROSA IGLESIAS




SI ...YO...





Si yo......

.................Si yo...

Si ...yo... supiera ...
cómo darle un vuelco a la libertad de mi boca...
abrirle alas y luz al poeta que mora, aborreciendo
la amordazada infección de mis labios
y labrar nubes
con una azada contra la suicida y homicida palabra
hasta abrir un cielo de nombres arrebatados,
absolutos de solidaridad y fragor, al incondicional servicio del verbo

Si yo pudiera... esgrimir...
la grave amenaza más conceptual y más cotidiana
que ha guarecido y agudizado la realidad ,
materializando la sed más contumaz, de mis ridículos miedos
o dejarme escurrir diluída
junto a las gotas resbaladizas de llanto... y... tendernos...
por entre esta soledad que corretea desnuda ,tímidamente sola
desnuda, tímida y sola
habituada a dormir al abrigo y a la paz de la sombra
y a la humedad concluída de unos ojos
tan llorones... y tan...humildemente bellos

Si yo alcanzara a discernir, de una vez, o, de una vez por todas,
entre las tantas hostilidades reídas
el adónde es, que se van trenzando con impunidad distraída,
las sogas....
y evitar sagazmente que las amarren líricamente con su mentira,
a la frágil verdad de algún que otro polémico cuello

Si ...yo... pudiera descifrar
de todas estas laberínticas trochas
cual es la configuración más oriental del encomiable camino
con la misma rapidez que en la raíz del papel
se atisba y vislumbra
la obvia simplicidad de un esquema, como borrador opuesto
a la cerrilidad, al hermetismo y al yerro

Si yo pudiera ...
alguna vez natural, percibir un futuro, minimamente, más pleno,
o una nada, que en la oscuridad se uniera,
complementándose al todo, de lleno y contra el vacío
o evitar que este corazón sea una burbuja flotante de hielo
latiendo aprisionada en la mística intersticial,
y al despecho ,
de una impotencia amante del relativismo pulmonar
con el que ...diariamente...me asfixio.....
y muero



Rosa Iglesias

¿ CONOCES A VIOLETA ?...de Claudieta Cabanyal





LEÍDO por ROSA IGLESIAS




¿ CONOCES A VIOLETA ?





¿Conoces a Violeta?

Viste un traje de frío
acabado en pura seda.
Taconea con salero
por pasillos de hospitales
por cabañas y palacios
por caminos y montañas
por el aire y por la tierra

Te seduce si te atrapa
te engatusa y te lleva,
te entra por la boca,
por el ojo, por la mano,
por los pies apresurados
por tus pasos y tus huellas.

No descansa los festivos
sin horarios ni sirenas;
no conoce otro mundo
que el trabajo rutinario
de elegir de una lista
con los ojos bien cerrados
ese nombre que le suena.

Si te han roto la mirada
la humildad y la fuerza
tu lágrima se vuelve hielo
ves tus puertas cerradas
y tus heridas abiertas
no cabe ninguna duda
conoces a Violeta.



Claudieta Cabanyal


viernes, 25 de junio de 2010

NO LLORES SI ME AMAS...de San Agustín





LEÍDO por ROSA IGLESIAS




NO LLORES SI ME AMAS






No llores si me amas.

¡Si conocieras el don de Dios y lo que es el Cielo! ¡Si pudieras oir el cántico de los Ángeles y verme en medio de ellos!

¡Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos los horizontes, los campos eternos y los nuevos senderos que atravieso!

¡Si por un instante pudieras contemplar, como yo, la belleza ante la cual todas las bellezas palidecen!

¡Cómo! ¿Tú me has visto, me has amado en el país de las sombras y no te resignas a verme y amarme en el país de las inmutables realidades?

Creedme: cuando la muerte venga a romper las ligaduras, como ha roto las que a mí me encadenaban, y cuando un día, que Dios ha fijado y conoce, tu alma venga a este Cielo en que te ha precedido la mía, ese día volverás a ver a aquella que te amaba y que siempre te ama, y encontrarás tu corazón con todas sus ternuras purificadas.

Volverás a verme,pero transfigurado, extático y feliz, no ya esperando la muerte, sino avanzando contigo, que me llevarás de la mano por los senderos nuevos de la luz y de la vida, bebiendo con embriaguez a los pies de Dios un néctar del cual nadie se saciará jamás.

Enjuga tu llanto y no llores si me amas.



San Agustín

jueves, 24 de junio de 2010

ESCRITO EN ABRIL ...de Catalina Sojos







LEÍDO por ROSA IGLESIAS
Llegit per Rosa Iglesias




ESCRITO EN ABRIL




tú eres eva; aquella que alimenta la pérdida total; la imposeíble; tú eres adán que hace nacer su rostro de dormido; poseso, imperturbable, inmóvil; al fondo de ti corren los hijos sin memoria; aquellos que no recuerdan su muerte voluptuosa y despiertan en el lugar del amor
tú eres Babel y Delfos; pitonisa de la primera confusión y del único desamparo; eres Leda y el cisne entrelazados más allá de tu nombre; eres el cuerpo que se resiste al gris.
tu oficio es conjurar y exorcizar; contra ti las palabras y lo que queda del silencio




Catalina Sojos







ESCRIT EN ABRIL

(Traduït per Pere Bessó)





tu ets eva; aquella que alimenta la pèrdua total; la imposseïble; tu ets adam que fa nàixer el seu rostre de dormit; possés, imperturbable, immòbil; al fons de tu corren els fills sense memòria; aquells que no recorden la seua mort voluptuosa i desperten en el lloc de l'amor.
tu ets Babel i Delfos; pitonissa de la primera confusió i de l'únic desemparament; ets Leda i el cigne entrellaçats al dellà del teu nom; ets el cos que es resisteix al gris.
el teu ofici és conjurar i exorcitzar; contra tu les paraules i allò que resta del silenci.



Catalina Sojos


martes, 22 de junio de 2010

LA NEGACIÓN DEL YO...de Julián Borao







LEÍDO por ROSA IGLESIAS




LA NEGACIÓN DEL YO





No responde la voz
cuando el espejo canta
el gesto esquivo
de la palabra inversa
que se torna silencio en la mirada.
No responde la voz sino que calla.

Se perfila el reflejo con claridad tan cierta
que apenas se percibe de su engaño
aquel cuyo dibujo es la mentira,
la cualidad del cero que busca su soberbia,
la invención luminosa
de una luz que no existe
sino en el pensamiento del cristal.

No responde la voz,
no hay ni susurros
para calmar la inmóvil disipación
del tacto congelado,
no responde la voz.
Solo un mutismo emana
del paralelo exilio
de un mundo inalcanzable.
Solo una mueca extraña,
equidistante,
un repetirse en ecos
del instante que surge
de la ilusión fugaz
que nos acoge.

Solos,
estamos solos,
nos enfrentamos solos
a la caricatura
de lo que no ha de ser.

Y en nuestra soledad
no hay sintonía,
no hay recuerdos ni olvido,
no hay palabras,
una burla quizás,
la inexpresiva burla
que nos hace una boca
que parece ser nuestra
mas que solo es
la exigua proyección de la nada.



Julián Borao

lunes, 21 de junio de 2010

ALMA, BUSCARTE HAS EN MÍ...de Santa Teresa de Jesús

LEÍDO por ROSA IGLESIAS




ALMA, BUSCARTE HAS EN MÍ





Alma, buscarte has en Mí,
y a Mí buscarme has en ti.

De tal suerte pudo amor,
alma, en mí te retratar,
que ningún sabio pintor
supiera con tal primor
tal imagen estampar

Fuiste por amor criada
hermosa, bella, y así
en mis entrañas pintada,
si te perdieres, mi amada,
Alma, buscarte has en Mí.

Que yo sé que te hallarás
en mi pecho retratada,
y tan al vivo sacada,
que si te ves te holgarás,
viéndote tan bien pintada.

Y si acaso no supieres
dónde me hallarás a Mí,
no andes de aquí para allí,
sino, si hallarme quisieres,
a Mí buscarme has en ti.

Porque tú eres mi aposento,
eres mi casa y morada,
y así llamo en cualquier tiempo,
si hallo en tu pensamiento
estar la puerta cerrada.

Fuera de ti no hay buscarme,
porque para hallarme a Mí,
bastará sólo llamarme,
que a ti iré sin tardarme
y a Mí buscarme has en ti.



Santa Teresa de Jesús

jueves, 17 de junio de 2010

AMOR, NO MUERAS...de Fernando Sabido







LEÍDO por ROSA IGLESIAS




AMOR, NO MUERAS





Persiste el dolor, un dolor de perros,
ha nevado toda la noche y no espero
que te compadezcas o me muestres
al despertar una sonrisa desdibujada

Recuerdo que en la cumbre del amor
mis sentidos eran agujas que marcaban
la libertad en un reloj inmóvil de sigilos,
tus pechos, lunas en llamas que se cimbraban
entre detonaciones de sangre dulce

Aunque sabía que nada nos ataba
¿Dónde estás ahora?
¿Qué maldición me envuelve?

Amor, no mueras,
cada día es un amargo despertar
sin esperanza, ciego de rabia;
sé que más allá de tus brazos
hay un mundo con grietas
en las que se disolverán los deseos
y el amor no ocupará un lugar subrayado

Pero amor, no mueras ahora



Fernando Sabido

TEMPORAL...de Dolors Alberola...





LEÍDO por ROSA IGLESIAS



TEMPORAL


(Ray, llévanos con tu vara ciega
por la Zona Peligrosa
de la Mente y sorpréndenos otra vez)

(Armando Romero)






En este espejo tétrico se desvanece el día.
En este vidrio solo en cuyo azogue roto
veo tristes secuencias. En este infierno húmedo
donde se despedazan las antiguas victorias.
-Yo fui aquella virgen que quería,
aún, profanar su cuerpo. Fui aquella doncella
en cuyos pechos muertos navegaban las manos del amante.
-Yo fui aquel amante,
pero amaba al marino que había siempre a proa.
-Yo fui el capitán pero el barco se hundía.
-Yo nunca he sido nadie, pero estaba ahí y miraba la escena.
-Yo nunca quise ser el mar
pero siempre existimos ciertos Judas mediocres.
-Yo perdí la pulsera al impulsarme el viento hacia las olas.
-Yo contaba el dinero.
-Yo os dije: el verde no va bien con esa triste sarta de tejidos
tapizando las sillas de cubierta.
-Yo amaba a Leandro mientras él me palpaba.
-Yo traducía el texto del diario de a bordo.
-Yo sigo siendo nadie, pero poco me importa.
-Los tuve que matar: éste es mi sino húmedo.
-Por Dios- gritaba esa mujer encinta.
-No se agobien, decía el capitán, pasen a las barcazas.
-No existen más barcazas, mi capitán, esto es la muerte sola.
No existimos los hombres, mi capitán, esto es una parodia.
-Pero el mar es de agua, no lo veis.
-He dejado el muñeco a los pies de la cama.
-No me digas que ahora ya no quieres besarme.
-Esto es sólo el principio, la vida es una ola.
-Es sólo una tormenta, calmará en unas horas.
-Me apetece un cigarro. Podría ser el fin.
-Nunca quise ser mar.
-No sé si existo todavía, pero me importa poco.
-Debéis rezar ahora.
-En nombre de la reina yo os bautizo.
-Cuántas millas nos faltan para llegar al pánico.
-El capitán Mateu no está en cubierta.
-Agarradse a las olas, el mar está de coña.
-Mañana, cuando llegue, compraré en la subasta de St. Thomas...
-No se ven tiburones.
-No quise ser el mar.
-Dónde estamos los hombres, el cielo es una farsa.
-No sonaba hace rato la octava de Beethoven?
-No quise ser el mar.
-Mamá, por qué la gente tiene cara de enferma.
-Yo nunca fui aquel hombre, pero miraba todo.
-Les tuve que matar, la vida es una guerra.
-Quién es el capitán, hace tiempo que estamos todos muertos,
queda un reguero ebrio de sangre en las estrellas.



Dolors Alberola

miércoles, 16 de junio de 2010

SINO SANGRIENTO...de Miguel Hernández




LEÍDO por ROSA IGLESIAS




SINO SANGRIENTO





De sangre en sangre vengo
como el mar de ola en ola,
de color de amapola el alma tengo,
de amapola sin suerte es mi destino,
y llego de amapola en amapola
a dar en la cornada de mi sino.

Criatura hubo que vino
desde la sementera de la nada,
y vino más de una
bajo el designio de una estrella airada
y en una turbulenta mala luna.

Cayó una pincelada
de ensangrentado pie sobre mi vida,
cayó un planeta de azafrán en celo,
cayó una nube roja enfurecida,
cayó un mar malherido, cayó un cielo.

Vine con un dolor de cuchillada,
me esperaba un cuchillo a mi venida,
me dieron a mamar leche de tuera,
zumo de espada loca y homicida,
y al sol el ojo abrí por vez primera
y lo que vi primero era una herida
y una desgracia era.

Me persigue la sangre, ávida fiera,
desde que fui fundado,
y aun antes de que fuera
proferido, empujado
por mi madre a esta tierra codiciosa
que de los pies me tira y del costado,
y cada vez más fuerte, hacia la fosa.

Lucho contra la sangre, me debato
contra tanto zarpazo y tanta vena,
y cada cuerpo que tropiezo y trato
es otro borbotón de sangre, otra cadena.

Aunque leves, los dardos de la avena
aumentan las insignias de mi pecho:
en él se dio el amor a la labranza,
y mi alma de barbecho
hondamente ha surcado
de heridas sin remedio ni esperanza
por las ansias de muerte de su arado.

Todas las herramientas en mi acecho:
el hacha me ha dejado
recónditas señales;
las piedras, los deseos y los días
cavaron en mi cuerpo manantiales
que sólo se tragaron las arenas
y las melancolías.

Son cada vez más grandes las cadenas,
son cada vez más grandes las serpientes,
más grande y más cruel su poderío,
más grandes sus anillos envolventes,
más grande el corazón, más grande el mío.

En su alcoba poblada de vacío,
donde sólo concurren las visitas,
el picotazo y el color de un cuervo,
un manojo de cartas y pasiones escritas,
un puñado de sangre y una muerte conservo.

¡Ay, sangre fulminante,
ay, trepadora púrpura rugiente,
sentencia a todas horas resonante
bajo el yunque sufrido de mi frente!

La sangre me ha parido y me ha hecho preso
la sangre me reduce y me agiganta,
un edificio soy de sangre y yeso
que se derriba él mismo y se levanta
sobre andamios de huesos.

Un albañil de sangre, muerto y rojo,
llueve y cuelga su blusa cada día
en los alrededores de mi ojo,
y cada noche con el alma mía,
y hasta con las pestañas lo recojo.

Crece la sangre, agranda
la expansión de sus frondas en mi pecho
que álamo desbordante se desmanda
y en varios torvos ríos cae deshecho.

Me veo de repente
envuelto en sus coléricos raudales,
y nado contra todos desesperadamente
como contra un fatal torrente de puñales.

Me arrastra encarnizada su corriente,
me despedaza, me hunde, me atropella;
quiero apartarme de ella a manotazos,
y se me van los brazos detrás de ella,
y se me van las ansias en los brazos.

Me dejaré arrastrar hecho pedazos,
ya que así se lo ordenan a mi vida
la sangre y su marea, los cuerpos
y mi estrella ensangrentada.

Seré una sola y dilatada herida
hasta que dilatadamente sea
un cadáver de espuma: viento y nada



Miguel Hernández

martes, 15 de junio de 2010

GIMEN MIS ZAPATOS...de Sonia Marelli





LEÍDO por ROSA IGLESIAS




GIMEN MIS ZAPATOS





Bajo la lupa, el otoño antecede tu partida
y sé que al llegar el invierno, el frío desgarrará las hojas de mi piel.

Espero... minuto a minuto, no quiero derrochar...
aunque el buque zarpe en búsqueda de nuevas tierras…

En las paredes con relieve, de corazones adolescentes
de besos caramelos en mis oídos, de ruptura de voz en mis entrañas
de aliento en los cristales del cuarto, se calza el hombre de pisadas.

La glorieta, de azahares, ya no impregna mi memoria.
sólo veo las sombras de la luna…

Te has marchado y lo único fulgurante es la huella
que dejas de barro en la alfombra.

Imito tu pisada, calce dentro de tu forma en el suelo
es la ilusión que se esboza para entrar en tu huella
y creer que sigues perenne, aunque no te vea.

Gimen mis zapatos, dejo que las suelas se desperecen
y el grito se pierda en mis pies, no quiero que reseque mi boca.
Aún calo el horizonte de tus besos.



Sonia Marelli

YA NO LLEGAN TRENES...de Ana Muela Sopeña




LEÍDO por ROSA IGLESIAS




YA NO LLEGAN TRENES




Llueve
en la estación vacía.

Los últimos vagones ya no llegan,
los raíles mojados van borrándose
de la contemplación de la locura.

Las horas se suceden melancólicas
y ya no llegan trenes a este espacio
de reflexión continua.

Llueve,
las gotas deslizan su humedad
por mi cuerpo felino.

Consulto los horarios de llegadas.
Hasta dentro de años
no llegarán los trenes.

Todo es surrealista
en la estación abandonada.

Desnuda me dispongo
a viajar en un tren de ida y vuelta,
mas desconozco el eje del trayecto.

Llueve
en la estación vacía.

Los trenes ya no llegan
a esta ciudad que yace en la penumbra.


Ana Muela Sopeña



LLEGIT per ROSA IGLESIAS




JA NO ARRIBEN TRENS

Traduït per Pere Bessó




Plou
en l'estació buida.

Els darrers vagons ja no arriben,
els rails mullats es van esborrant
de la contemplació de la follia.

Les hores transcorren melangioses
i ja no arriben trens a aquest espai
de reflexió contínua.

Plou,
les gotes llisquen la seua humitat
pel meu cos felí.

Consulte els horaris d'arribades.
Fins dins d'anys
no arribaran els trens.

Tot és surrealista
en l'estació abandonada.

Nua em dispose
a viatjar en un tren d'anada i tornada,
però desconec l'eix del trajecte.

Plou
en l'estació buida.

Els trens ja no arriben
a aquesta ciutat que jau en la penombra.



Ana Muela Sopeña

domingo, 13 de junio de 2010

SOLILOQUIO ...de Marina Centeno




LEÍDO por ROSA IGLESIAS




SOLILOQUIO





Se gasta el agua de las ingles
atormentada en piedra
que se parte dulcísima en fragmentos

Nace un sonido libido en la atmosfera
que arranca el tuétano de la memoria
en tonos púrpura

El paisaje es danza de venado que aparea en soliloquio

Las moscas se entretienen en el aire –fugacidad de muerte-
en generosa vacilación de alas
con mieles esparcidas
por rotunda congregación de ritmos

El estallido busca la explanada para morirse en líquido

El rostro de los mil rostros que me ejercen
es una pausa brusca del instante
con poemas de júbilo en los labios




Marina Centeno





LLEGIT per ROSA IGLESIAS




SOLILOQUI

Traduït per Pere Bessó





Se gasta l’aigua de l’engonal
turmentada en pedra
que es part dolcíssima en fragments

Naix un so libido en l’atmosfera
que arranca el moll de la memòria
en tons púrpura

El paisatge és dansa de cérvol que aparia en soliloqui

Les mosques s’enjogassen en l’aire –fugacitat de mort-
en generosa vacil·lació d’ales
amb mels esparses
per rotunda congregació de ritmes

L’esclat busca l’explanada per a morir-se en líquid

El rostre dels mil rostres que m’exerceixen
és una pausa brusca de l’instant
amb poemes de gaudi als llavis



Marina Centeno

...OH SOL...








.......OH SOL.....





Gira.. Sol... que te espera el día entero para que dances
Baila astro solitario
abrázate con tus rayos
al matutino despertar… e irradia

Abre tu boca de fuego y bosteza flamas

Y como un radiante bailarín enamorado
ofrécete al auditorio en tus pasos elípticos de noria …
…cual convulsionado amante

¡Ay soledad del mediodía que nos refulges compases¡
Luz…calor en nos… sembrándote semilla de sudor irrremediable
Pasiones ardientes
…contoneándote en pos… en alevosías del aire

Fulgor….derróchanos tu ritmo
Dispáranos tu sed fulminante
Disfruta…Sol arrogante

Coreógrafo de fuegos que diseñas tus pautas
abres tus brazos mientras… enloqueciéndome… nos danzas
.. Que tu odisea bailarina nunca te atrape..
Sol...que en mi corazón...en arrebatos de amante...
me naces

Galán…¡¡orbítate loco¡¡
Resucítate... y… amenízanos…....Resúrgete ante Dios
mientras tú mismo nos amaneces…

Rey que sin monarquía sin súbditos y sin reina
contagias tus alborotos llameantes
en esos agradeceres sin limosmas… sin ruegos ..sin usuras
siempre tú…tan dominante

Ojos soles… ofertorio fátuo… regalo incendiado
Sol…Oh Sol…¡¡alumbra…siémbranos… pare¡¡

Arráncame de esta negrura… que obscena...
en mis algarabías de insomnios... me invade

Vence a la oscuridad con tus rotaciones armónicas…
…¡poderío del pupilo danzante¡…

….Monarca sin trono…

Soliloquio de bailarin…que en esta tu locura del bohemio solo
…te amo y …te odio…
como a un conquistador flagrante

Vente Sol… convéncete de todas tus excelencias y …cualidades
... y por fin ...en el celeste y teatral escenario :

...¡¡¡ ARDE ¡¡¡...



Rosa Iglesias

viernes, 11 de junio de 2010

CÁNTICO...de San Juan de la Cruz



LEÍDO por ROSA IGLESIAS





CÁNTICO






¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste
habiéndome herido;
salí tras ti clamando y eras ido.
Pastores, los que fueres
allá por las majadas al otero,
si por ventura vieres
aquel que yo más quiero,
decídle que adolezco, peno y muero.
Buscando mis amores
iré por esos montes y riberas;
no cogeré las flores,
ni temeré a las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.
¡Oh bosques y espesuras
plantadas por la mano del Amado!,
¡oh prado de verduras
de flores esmaltado!,
decid si por vosotros ha pasado.
Mil gracias derramando
pasó por estos sotos con presura;
y, yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dejó de su hermosura.
¡Ay!, ¿quién podrá sanarme?
Acaba de entregarte ya de veras;
no quieras enviarme
de hoy más mensajero
que no saben decirme lo que quiero.
Y todos cuantos vagan
de ti me van mil gracias refiriendo,
y todos más me llagan,
y déjanme muriendo
un no sé qué que quedan balbuciendo.
Mas, ¿cómo perseveras,
¡oh vida!, no viendo donde vives,
y haciendo por que mueras
las flechas que recibes
de lo que del Amado en ti concibes?
¿Por qué, pues has llagado
aqueste corazón, no le sanaste?
Y, pues me le has robado,
¿por qué así le dejaste,
y no tomas el robo que robaste?
Apaga mis enojos,
pues que ninguno basta a deshacedlos,
y véante mis ojos,
pues eres lumbre de ellos,
y sólo para ti quiero tenerlos.
Descubre tu presencia,
y máteme tu vista y hermosura;
mira que la dolencia
de amor, que no se cura
sino con la presencia y la figura.
¡Oh cristalina fuente,
sí en esos tus semblantes plateados
formases de repente
los ojos deseados
que tengo en mis entrañas dibujados!
¡Apártalos, Amado,
que voy de vuelo!
Vuélvete, paloma,
que el ciervo vulnerado
por el otero asoma
al aire de tu vuelo, y fresco toma.
Mi Amado las montañas,
los valles solitarios nemorosos,
las ínsulas extrañas,
los ríos sonorosos,
el silbo de los aires amorosos,
la noche sosegada
en par de los levantes de la aurora,
la música callada,
la soledad sonora,
la cena que recrea y enamora.
Cogednos las raposas,
que está ya florecida nuestra viña,
en tanto que de rosas
hacemos una piña,
y no aparezca nadie en la campiña.
Detente, cierzo muerto;
ven, astro, que recuerdas los amores,
aspira por mi huerto,
y corran tus olores,
y pacerá el Amado entre las flores.
¡Oh ninfas de Judea!,
en tanto que en las flores y rosales
el ámbar perfumea,
poblad los arrabales,
y no queráis tocar nuestros umbrales.
Escóndete, Carillo,
y mira con tu faz a las montañas,
y no quieras decidlo;
mas mira las compañas
de la que va por ínsulas extrañas.
A las aves ligeras,
leones, ciervos, gamos saltadores,
montes, valles, riberas,
aguas, aires, ardores,
y miedos de las noches veladores:
Por las amenas liras
y canto de sirenas os conjuro
que cesen vuestras iras
y no toquéis al muro,
porque la esposa duerma más seguro.
Entrado se ha la esposa
en el ameno huerto deseado,
y a su sabor reposa,
el cuello reclinado
sobre los dulces brazos del Amado.
Debajo del manzano,
allí conmigo fuiste desposada;
allí te di la mano,
y fuiste reparada
donde tu madre fuera violada.
Nuestro lecho florido,
de cueva de leones enlazado,
en púrpura teñido,
de paz edificado,
de mil escudos de oro coronado.
A zaga de tu huella
las jóvenes recorren el camino,
al toque de centella,
al adobado vino,
emisiones de bálsamo divino.
En la interior bodega
de mi Amado bebí, y, cuando salía
por toda aquesta vega,
ya cosa no sabía,
y el ganado perdí que antes seguía.
Allí me dio su pecho,
allí me enseñó ciencia muy sabrosa,
y yo le di de hecho
a mí, sin dejar cosa;
allí le prometí de ser su esposa.
Mi alma se ha empleado,
y todo mi caudal, en su servicio
no guardo ganado,
ni ya tengo otro oficio,
que ya sólo en amar es mi ejercicio.
Pues ya si en el ejido
de hoy más no fuere vista ni hallada,
diréis que me he perdido,
que, andando enamorada,
me hice perdediza y fui ganada.
De flores y esmeraldas,
en las frescas mañanas escogidas,
haremos las guirnaldas,
en tu amor florecidas
y en un cabello mío entretejidas.
En sólo aquel cabello
que en mi cuello volar consideraste,
mirástele en mi cuello
y en él preso quedaste,
y en uno de mis ojos te llagaste.
Cuando tú me mirabas,
su gracia en mí tus ojos imprimían;
por eso me adamabas,
y en eso merecían
los míos adorar lo que veían.
No quieras despreciarme,
que si color moreno en mí hallaste,
ya bien puedes mirarme,
después que me miraste,
que gracia y hermosura en mí dejaste.
La blanca palomica
al arca con el ramo se ha tornado,
y ya la tortolica
al socio deseado
en las verdes riberas ha hallado.
En soledad vivía,
y en soledad ha puesto ya su nido,
y en soledad la guía
a solas su querido,
también en soledad de amor herido.
Gocémonos, Amado,
y vámonos a ver en tu hermosura
al monte y al collado,
donde mana el agua pura;
entremos más adentro en la espesura.
Y luego a las subidas
cavernas de la piedra nos iremos
que están bien escondidas,
y allí nos entraremos,
y el mosto de granadas gustaremos.
Allí me mostrarías
aquello que mi alma pretendía,
y luego me darías
allí tú, vida mía,
aquello que me diste el otro día.
El aspirar el aire,
el canto de la dulce filomena,
el soto y su donaire
en la noche serena,
con llama que consume y no da pena.
Que nadie lo miraba,
Aminadab tampoco aparecía
y el cerco sosegaba,
y la caballería
a vista de las aguas descendía.


San Juan de la Cruz

¡ QUÉ HICISTE !...de Hilda Roccia






LEÍDO por ROSA IGLESIAS




¡QUÉ HICISTE !





¿Qué hiciste?
que te han crecido sombras en los labios
Y frondas de engaños en el pecho,
dime dulce condena de mis días
¿qué hiciste?
si por acompañarte has confundido
la veta de la piedra con el agua que la talla,
los tonos que cambian los colores
en otro arco iris sin matices.
¡Qué hiciste!
Cepas oscuras has sembrado en el paraje
donde sangro con gotas de uvas negras
y a nuestra época de colecta la empleaste
en impúdicos ataques hacia otras pieles.
Si palparas la arena de mis ojos
en esta tarde sin miradas
te darías cuenta,
que la tierra desierta del Sahara
será un vergel
comparada a los silencios que te esperan.

Llorarás,
sí llorarás como nunca lo quisiste.

Por el pórtico de mi alma ya me marcho,
aquí quedan tus engaños desmedidos
amasé tanto amor en estos cuartos
con bríos esmerilados de esperanzas.

¡Ya no me hables!,
es en vano
Ponle tú el cerrojo a nuestra casa
con el triste candado de la infamia
y forjada de indecencias por tus manos.

¿Qué hiciste corazón? ¡qué me hiciste!




Hilda Roccia

miércoles, 9 de junio de 2010

NO HAY PUERTAS...de Olga Orozco




LEÍDO por ROSA IGLESIAS




NO HAY PUERTAS





Con arenas ardientes que labran una cifra de fuego sobre el tiempo,
con una ley salvaje de animales que acechan el peligro desde su madriguera,
con el vértigo de mirar hacia arriba,
con tu amor que se enciende de pronto como una lámpara en medio de la noche,
con pequeños fragmentos de un mundo consagrado para la idolatría,
con la dulzura de dormir con toda tu piel cubriéndome el costado del miedo,
a la sombra del ocio que abría tiernamente un abanico de praderas celestes,
hiciste día a día la soledad que tengo.
Mi soledad está hecha de ti.
Lleva tu nombre en su versión de piedra,
en un silencio tenso donde pueden sonar todas las melodías del infierno;
camina junto a mí con tu paso vacío,
y tiene, como tú, esa mirada de mirar que me voy más lejos cada vez,
hasta un fulgor de ayer que se disuelve en lágrimas, en nunca.
La dejaste a mis puertas como quien abandona la heredera
de un reino del que nadie sale y al que jamás se vuelve.
Y creció por sí sola,
alimentándose con esas hierbas que crecen en los bordes del recuerdo
y que en las noches de tormenta producen espejismos misteriosos,
escenas con que las fiebres alimentan sus mejores hogueras.
La he visto así poblar las alamedas con los enmascarados que inmolan al amor
-personajes de un mármol invencible, ciego y absorto como la distancia-,
o desplegar en medio de una sala esa lluvia que cae junto al mar,
lejos, en otra parte,
donde estarás llenando el cuenco de unos años con un agua de olvido.
Algunas veces sopla sobre mí con el viento del sur
un canto huracanado que se quiebra de pronto en un gemido
en la garganta rota de la dicha,
o trata de borrar con un trozo de esperanza raída
ese adiós que escribiste con sangre de mis sueños en todos los cristales
para que hiera todo cuanto miro.
Mi soledad es todo cuanto tengo de ti.
Aúlla con tu voz en todos los rincones.
Cuando la nombro con tu nombre
crece como una llaga en las tinieblas.
Y un atardecer levantó frente a mí
esa copa del cielo que tenía un color de álamos mojados
y en la que hemos bebido el vino de la eternidad de cada día,
y la rompió sin saber, para abrirse las venas,
para que tú nacieras como un dios de su espléndido duelo.
Y no pudo morir
y su mirada era la de una loca.
Entonces se abrió un muro
y entraste en este cuarto con una habitación que no tiene salidas
y en la que estás sentado, contemplándome, en otra soledad
semejante a mi vida.


Olga Orozco

martes, 8 de junio de 2010

LA MAGIA DESNUDA DE UN POEMA...de Manuel M. Barcia





LEÍDO por ROSA IGLESIAS




LA MAGIA DESNUDA DE UN POEMA





No siempre son producto de la magia
las fuerzas envolventes
que hacen del misterio una utopía

En mis sueños pareces tener
la misma transparencia de un espejo
cuando es viento la luz que te refleja
preñada en sus adentros de poesía

Y veo a través de tus cristales
un rostro y un corazón adormecido
en bóvedas oscuras del silencio

En las sombras etéreas
soy hilo conductor y su semblante

Y tomo de la noche tu silueta,
gravitando en mí mismo
la visión invertida de tu cuerpo,
donde el alma se extiende, y me amas

Y al final del poema
te amo desde nunca y nada espero,
o acaso fuiste siempre.



Manuel M. Barcia

sábado, 5 de junio de 2010

PROCLAMAS EN OVILLEJOS ...de Julio G. Alonso





LEÍDO por ROSA IGLESIAS




PROCLAMAS EN OVILLEJOS





¿Quién la libertad destierra?
¡La guerra!

¿Y en qué la vida convierte?
¡En muerte!

¿Y qué mata la inocencia?
¡La violencia!

Egoista y sin clemencia
la persona que esto olvida
sólo encontrará en la vida
guerra, muerte y violencia.

¿Pues no amas la libertad?
¡Verdad!

Y al fin, ¿Cuál es tu intención?
¡Comprensión!

¿Y quién te sirve mejor?
¡Amor!

Sabiendo que es el candor
el que a la dicha abre paso
bien cumplen en este caso
verdad, comprensión y amor.

¿Qué es lo contrario a morir?
¡Vivir!

Y vivir, ¿qué es en su esencia?
¡Conciencia!

Y ésta en sí, ¿cómo se escribe?
¡Ser libre!

Si lo que aquí se transcribe
en todo lleva razón
es mejor, en conclusión,
vivir, en conciencia, libre.

¿Qué es mejor en sociedad?
¡Igualdad!

¿Y quién hacerla es capaz?
¡La paz!

¿Y qué traen en su embeleso?
¡Progreso!

Veo en tal razón de peso
que en toda humana invención
se cumpla tal condición
de igualdad, paz y progreso.




Julio G. Alonso

martes, 1 de junio de 2010

CASCADAS EN EL SILENCIO ...de Vibiana Zambrano





LEÍDO por ROSA IGLESIAS




CASCADAS EN EL SILENCIO





Sobre un manantial inmenso
rodeado de flores perfumadas,
me llega el eco de tu nombre,
el sentir la sutileza en tu sonrisa,
que mis días son claros cristalinos.

Un mundo de luceros
contigo he conocido
A pesar de los pesares
mi corazón sigue enternecido.

Y tu nombre yo lo evoco
cada instante en mis recuerdos,
aquellos,
de aquel inmenso amor que prodigamos,
de esas vivencias que hemos anidado
de suspiros, de ternuras,
de pasión, de idolatría.

Cuanto quisiera vida mía
poder sentir el roce de tus labios,
y poder contar minutos
al sentir ese beso tan ansiado.

Si yo te contara,
que el viento me trae el aroma de tu piel mojada,
que estrellas coloridas me arraigan el pensamiento
Y las emociones me fluyen,
cual si fueses mil torrentes
como un caudal impetuoso que invade mi alborada.

Cascadas en el silencio
acompañan mi sentir ilusionado
Y te encuentro aquí en mis versos,
como si fueses el latir
de mi corazón tan alocado.

Y ansío a que llegue quizás una mañana
al abrir mis ojos y vea tu rostro aquí a mi lado
con este sentir de mujer enamorada
que rebosa en regocijo
al sentirme, yo, tu amada.



Vibiana Zambrano

HASTA QUE SEAMOS...de Juan José Cautivo





LEÍDO por ROSA IGLESIAS




HASTA QUE SEAMOS...

- Soneto -


Quiero verte arrugada
por el tiempo y mis besos de posada,
quiero que tú me veas viejo en cada alborada...

(Dedicado a mis padres, a mi mismo y a todos aquellos
que conservan ese amor prendido hasta el final...)







Quiero escribirte un verso sin ropaje
y sin las secas dudas derramadas,
quiero sembrarme noches con mis nadas,
con mis sombras colgadas para un viaje...

Quiero besar el viento en tu paisaje
siendo piel en tus manos persignadas,
amarte en mi conciencia y sin armadas
hasta cruzar el último peaje...

Quiero ser para ti la paz querida,
un cielo declarado de pareja...
Tal vez ser quien conquiste por tu vida

cada momento amante, do se deja
el alma transpirada y descosida,
hasta que sea un viejo y tú... mi vieja..



Juan José Cautivo

NOCHE SERENA....de Fray Luis de León




LEÍDO por ROSA IGLESIAS




NOCHE SERENA






Cuando contemplo el cielo
de innumerables luces adornado,
y miro hacia el suelo,
de noche rodeado,
en sueño y en olvido sepultado,

el amor y la pena
despiertan en mi pecho un ansia ardiente;
despiden larga vena
los ojos hechos fuente;
la lengua dice al fin con voz doliente:

«Morada de grandeza,
templo de claridad y de hermosura:
mi alma que a tu alteza
nació, ¿qué desventura
la tiene en esta cárcel, baja, oscura?

«¿Qué mortal desatino
de la verdad aleja ansí el sentido,
que de tu bien divino
olvidado, perdido,
sigue la vana sombra, el bien fingido?

«El hombre está entregado
al sueño, de su suerte no cuidando,
y con paso callado
el cielo, vueltas dando,
las horas del vivir le va hurtando.

«¡Ay!, despertad, mortales!
Mirad con atención en vuestro daño.
¿Las almas inmortales,
hechas a bien tamaño,
podrán vivir de sombra y sólo engaño?

«¡Ay!, levantad los ojos
a aquella celestial eterna esfera:
burlaréis los antojos
de aquesta lisonjera
vida, con cuanto teme y cuanto espera.

«¿Es más que un breve punto
el bajo y torpe suelo, comparado
con aquel gran trasunto,
do vive mejorado
lo que es, lo que será, lo que ha pasado?

«Quien mira el gran concierto
de aquellos resplandores eternales,
su movimiento cierto,
sus pasos desiguales,
y en proporción concorde tan iguales:

«la luna cómo mueve
la plateada rueda, y va en pos de ella
la luz do el saber llueve,
y la graciosa estrella
de Amor la sigue reluciente y bella;

«y cómo otro camino
prosigue el sanguinoso Marte airado,
y el Júpiter benino,
de bienes mil cercado,
serena el cielo con su rayo amado.

«Rodéase en la cumbre
Saturno, padre de los siglos de oro;
tras él la muchedumbre
del reluciente coro
su luz va repartiendo y su tesoro.»

¿Quién es el que esto mira,
y precia la bajeza de la tierra,
y no gime y suspira
por romper lo que encierra
el alma, y de estos bienes la destierra?

Aquí vive el contento,
aquí reina la paz; aquí, asentado
en rico y alto asiento
está el Amor sagrado,
de glorias y deleites rodeado.

Inmensa hermosura
aquí se muestra toda, y resplandece
clarísma luz pura
que jamás anochece:
eterna primavera aquí florece.

¡Oh, campos verdaderos!
¡Oh, prados con verdad frescos y amenos!
¡Riquísimos mineros!
¡Oh, deleitosos senos!
¡Repuestos valles, de mil bienes llenos!


Fray Luis de León

lunes, 31 de mayo de 2010

LOS OJOS DEL POETA...de María García Romero






LEÍDO por ROSA IGLESIAS




LOS OJOS DEL POETA
( A Rosa Iglesias )





Al raso de la vida, deambulo,
por la Caleta libre de mi orilla.
La mar que teje el sueño,
que sostiene,
en su emoción atlante,
el trino de las aves que me buscan.
Algas y caracolas de la cuna,
donde sigo soñando,
esa luz irreal,
esa rosa cerrada de perfumada cal,
blanca paloma en cruce de caminos;
eucaliptos guardianes plantados en el alba,
Guadalete que gime,
castillo de Matrera,
inmensos olivares,
con sus huellas de sol sobre los hombres.
Duendes que taconean,
el compás de su aire,
como un embrujo,
o, acaso sean los ojos del poeta.


María García Romero

domingo, 30 de mayo de 2010

EL ENCAJE DE LA GATA ...de Cristian Marcelo Sánchez




LEÍDO por ROSA IGLESIAS




EL ENCAJE DE LA GATA





Entre las sobras de comida, y la cocina mugrienta,
como una de esas ancianas
que pide limosnas en la Avenida Segunda,
entre el orgasmo familiar y la ninfa
que se corta las uñas como pétalos de jacinto,
entre cada cosa que se lleva el olor del deseo,
no buscaba más que misteriosas maravillas:
labios ácidos y perfectos,
la cabellera nocturna como la crin del aire,
los miembros níveos y densos
como una vuelta al paraíso primero,
donde aún se prueba el placer de los dioses paganos.
No quiso otra cosa en esta vida,
sino desnudar el viento bajo la escalera,
en el baño donde se juega con la lluvia graciosa,
sinuoso río en claroscuro,
y también sexo a todas horas y a escondidas.
En esta vida buscó, calle tras calle,
las rutas a una aldea imaginaria,
la piel de la brisa, implacable y madrigal,
el delirio que se siente a través
de los encajes de la gata,
como quien sabe que el jardín de las piernas
nos lleva a la vorágine del sueño.
Entre los arbustos, que ocultan una vida más honda,
buscó la cintura y los muslos de niebla,
como paisajes sangrientos y sueños oceánicos,
como si el amor fuera una flor o adefesio,
y entre las sobras y las calles mugrientas
donde las ancianas piden limosna,
la vida fuera semejante a la muerte.


Cristian Marcelo Sánchez






LLEGIT per ROSA IGLESIAS




LA RANDA DE LA GATA

( Traduït per Pere Bessó )





Entre les sobralles de menja, i la cuina llardosa,
com una d’aqueixes velletes
que demana almoina en l’Avinguda Segona,
entre l’orgasme familiar i la nimfa
que es talla les ungles com pètals de jacint,
entre cada cosa que se’n du l’olor del desig,
només buscava misterioses meravelles:
llavis àcids i perfectes,
la cabellera nocturna com la crina de l’aire,
els membres nivis i densos
com un retorn al paradís primer,
on encara es prova el plaer dels déus pagans.
No volgué cap altra cosa en aquesta vida,
sinó despullar el vent davall de l’escala,
en el bany on es juga amb la pluja graciosa,
sinuós riu en clarobscur,
i també sexe a tota hora i d’amagatotis.
En aquesta vida buscà, carrer rere carrer,
les rutes a una vila imaginària,
la pell de la brisa, implacable i madrigal,
el deliri que se sent a través
dels encaixos de la gata,
com qui sap que el jardí de les cames
ens du al remolí de la son.
Entre els arbustos, que oculten una vida més fonda,
buscà la cintura i les cuixes de boira,
com paisatges sagnants i somnis oceànics,
como si l’amor fóra una flor o disbarat,
i entre les sobralles i els carrers greixosos
on les velletes demanen almoina,
la vida fóra semblant a la mort.


Cristian Marcelo Sánchez

EL LENTO PROCESO DE LA METAMORFOSIS ENCEFÁLICA...de Tori Escalante




LEÍDO por ROSA IGLESIAS




EL LENTO PROCESO DE LA METAMORFOSIS ENCEFÁLICA.





Siempre esperan las mareas pautas
al igual que mis deseos pretextos para hacer locuras,
para ignorar las horas inexistentes,
pasear a solas con la noche para oírme yo mismo,
acecha el monóxido cual depredador ávido de pulmones,
aparecen las ratas bípedas las que según algunos no existen,
¿acaso existen los santos de todas las devociones?
¿acaso existe una vara fidedigna que no tenga doble contabilidad?
¿acaso existen los altruistas absolutos?
cobran en especie enormes racimos de vanidad
¿acaso existe algún espécimen perfecto?
el que ladra no muerde, otros muerden al amo y besan a los cacos,
¡paradójico hecho el que( ladra y muerde) no es un perro!
¿es la vida esperpéntico transito hacia ninguna parte?
¿es la existencia engaño y la felicidad apaño?
…Qué bella es la fachada de esta vergonzosa hacienda,
lástima que sólo tenga un milímetro de grosor…
qué bellos, son los cánticos
a la luna….
Los hebdomadarios ósculos cuya condición ( sine qua non)
es, no dotarlos de molestos trasiegos….
¿No será que a veces algunos prefieren el ruido a las nueces?
qué bellos son los arbolitos que no se tuercen…
las cabezas derrotadas ante tanta “grandeza”
qué bellas son las frases que uno espera oír…
..y es que quizás a alguno no le haga falta cruzar el Rubicone
para saber que: ¡Alea jacta est!.....
¡…Nunca fue tan rápida la metamorfosis encefálica…!.



Tori Escalante