viernes, 9 de julio de 2010

INMENSAMENTE DUEÑA...de María de la Cruz Díaz




LEÍDO por ROSA IGLESIAS




INMENSAMENTE DUEÑA




Yo que quisiera ser la dueña
de tus sueños y realidades,
de ese sol encumbrado
del horizonte sembrado
de los respiros,
de las ansias y delirios.

¡Ay de mi pasión enceguecida!
De esta boca que acuna la locura
al paladear tu piel de hombre
prohibida de pronunciar tu nombre...

¿Por qué el alma se entrega sin cordura,
hambrienta ante el hechizo de su aliento,
gimiendo... ¡Amor! ¡Amor! en aumento?

Y es que morir ante su fuerza...Cautiva,
aquieta la ávidez de mi sentimiento
para seguir volando sobre su viento.
Enlazada con el poder de los arcanos,
soy como me ves, un débil humano.

Que sucumbre cuando abre los broches
de la ternura y la ansiedad sin derroche,
al compañero de mi vida,
de las más maravillosas noches.



María de la Cruz Díaz

jueves, 8 de julio de 2010

PASIONES ...de Fernando Sabido




LEÍDO por ROSA IGLESIAS




PASIONES





LA INTEMPERIE


Aquel hombre virtuoso cubrió tu desnudo
colmándolo de infinitas posturas amatorias
y alumbró de colores los paisajes sepias
pintando acuarelas de imposibles crepúsculos

Hoy, desde la confusión, has renunciado
a abrasarte con el resplandor del sexo
y eliges recorrer descalza otros laberintos
a la intemperie

¿Qué fue del huracán que rompió los cristales
de una piel revestida de asexualidad?




TU HOMOSEXUALIDAD


No te escribirán un epitafio sobre la tierra
hasta que vuelvas orgullosa del laberinto
fatigando al caballo con paso de amazona
sin ensuciar el traje virgen de los ángeles

Arrojan sobre tu homosexualidad las lanzas
damas fatigadas que besan el luto de la pólvora
ofendiendo al granito veteado de las lápidas




TE HAS DESNUDADO


Te has desnudado y el deseo
no penetra en mi cuerpo
cerrándome todos los caminos
que bajan a tu vientre
cuando intuyo que ha llegado
el momento del suicidio

Perdí la voz
en el grito desesperado del aquelarre
negándole otras horas
a la bóveda de cristal de mi reloj
y te rechazo después de suplicarte
que me ames a escondidas




LIBERTARIA


Me engendraron vulnerable
y abracé al anticristo de mil formas
Ella se llamaba Libertaria a secas
y volví del infierno para amarla
abandonando mi último pasado
en dos mitades

Fue un prodigio de sexo satisfecho
días de nieve y sol
hojarascas de quimeras
una hoguera de besos
bajo una estatua de mármol
Mas por una vez la libertad
fue sólo un diapasón de rejas
que me incitó a decirla:

-Cuando seas libre del todo
¡Préstame tus sueños!




ES INÚTIL


Es inútil que indague en tus ojos
el amor oxidado en las lágrimas
mientras bebo el vinagre de un beso

No debemos prolongar el naufragio
o disimular un paisaje de vientos
para plantar en el yeso las raíces




Fernando Sabido

lunes, 5 de julio de 2010

LA ESCALA DE LA ASCENSIÓN...de Abraham Abulafia





LEÍDO por ROSA IGLESIAS




LA ESCALA DE LA ASCENSIÓN





Abraham, Abraham desciende.
Abraham, Abraham asciende.
Aguas de nieve, el granizo devasta.
Aguas de pozo, el valle se empobrece.

La verdad es semejante a una escalera, para alabar a la Roca
principio de los intelectos supremos
sin determinación, su nombre es las diez sefirot
adoradas por los corazones circuncisos.

El ser dotado de inteligencia sigue las diez disposiciones
entregadas en la fe a los intelectos.

Son las vías de la expresión vocálica
se transmiten, pero ascienden y descienden.

Se forman, pero no con la composición de las criaturas
en las letras están combinadas y sopesadas.

Su nave rebosa de abundancia
y su balanza de sonidos y voces.

En su ser se regula toda permutación
firmamentos con la base de las criaturas humildes.

Lejos se hallan de la luz de las luminarias
su estela es el principio rector de toda actividad.

Los sonidos de la lengua están unidos a ellas
su manantial brota del manantial de la doble vida.

Truecan el nombre de esclavas por el de señoras
llaman señores a los esclavos.

Sin par, igual que piedras preciosas
se han consultado, y de ellas dimana una ley suprema.

Unidas y dispuestas en líneas de versos
para venerar y exaltar al Señor de los que celebran.

Se adhieren a la imagen de la materia en la forma
esencia son del Nombre, contenidas están en él.

Inmensidad de lo particular y lo general
sabed cuál es el fundamento de los accidentes en las formas.

¿Los hábitos internos no son, quizás, circunstancias y objetos?
pisoteados sin norma, ni ley.

Desdichado de mí, si en los cuerpos de los necios
sin conocimiento, las almas permanecen prisioneras.

El señor convierte en profetas los corazones nobles
expresiones de voluntad, en instantes fugaces.

Antes que nada, instruir a los ignorantes
de modo que teman los pecados y las tentaciones.

Las tablas grabadas están llenas de mensajes
la Roca los escribió con letras radiantes.

Todas las expresiones encierran sentidos ocultos
¿quizás para preservarlas en el joyero de la vida?

Porque con los seres sin conocimiento, con los ignorantes
los salmos quedan sin protección.

Dulces como la miel son las palabras vacías
según lo que dicen los extranjeros.

Las reglas del cuerpo sirven para realizar sus fines
los otros, los deseos, no tienen orden.

Parece perfecto: sus números revelan el valor de la fe
y las doctrinas de la tradición los ha elegido la Roca con cuatros estandartes
los ha transmitido, para que se cumpla toda indagación.

Sois la Verdad, oh nombres, principios sublimes
aquilatados en nuestro corazón por la alabanza.



Abraham Abulafia

sábado, 3 de julio de 2010

TU PERFUME ...de Libia Beatriz Carciofetti






LEÍDO por ROSA IGLESIAS




TU PERFUME





El perfume se enredaba en la ventana.
Mi corazón acelera sus latidos.
Despertando mis sentimientos dormidos.
Con su natural infusión ambrosiana

Volví a sentirme esa dúctil artesana.
Los hilvané con poemas mis vestidos.
Recordando con nostalgia tiempos idos.
De encontrarnos una vez en la semana.

Bastó verte para sentirme aturdida
Armé así el rompecabezas de mi vida.
Y sigo encastrada; estoy a ti rendida.

Me sigues oliendo a lluvia amanecida.
Sigo siendo en tu huerto fruta prohibida.
Seré tuya; por el tiempo, por la vida.



Libia Beatriz Carciofetti